El panel de
Datos de Nutrición incluye una lista obligatoria del contenido total de grasas, del contenido de grasas saturadas y, a partir de Enero del 2006, del contenido de grasas
trans en los productos alimentarios. Se pueden incluir voluntariamente otros tipos importantes de grasas, como las grasas poliinsaturadas y las grasas monoinsaturadas. Esta información nutricional puede ser una bendición para los dos tercios de estadounidenses que, de acuerdo con una encuesta del consumidor realizada por la Fundación de la IFIC en 2005, están preocupados por la cantidad y por el tipo de grasas que contienen los alimentos que comen.
Sin embargo, debido a que todavía existe una gran confusión acerca de los tipos de ácidos grasos presentes en los alimentos y acerca de su correspondiente salubridad, es probable que los consumidores no estén maximizando la utilidad de la etiqueta de alimentos como herramienta de planificación para equilibrar la ingestión de grasas. Por ejemplo, el estudio realizado en el 2005 permitió descubrir que sólo un tercio de los consumidores tienen claro cuál es la salubridad de las grasas líquidas (aceites y margarina blanda) versus la de las grasas sólidas (margarina en barra y mantequilla). Como ejemplo de la confusión en los consumidores, un tercio de los estadounidenses dicen que intentan consumir menos grasas mono y poliinsaturadas, lo que puede reducir los niveles de colesterol y así disminuir el riesgo de enfermedad cardiaca.
Los actuales conocimientos científicos indican que tanto las grasas trans como las grasas saturadas aumentan el riesgo de enfermedad cardiaca. El estudio cuantitativo realizado por la Fundación IFIC en el 2003 sobre el incluir las grasas trans en la etiqueta de alimentos permitió descubrir que los consumidores dan un peso desproporcionado en la información nutricional sobre grasas trans —dejando de lado información importante sobre otros nutrientes representados en la etiqueta de alimentos incluido el contenido de otras grasas dietéticas (por ejemplo: grasas saturadas)— cuando se presentó en un panel de Datos de Nutrición que incluyó una nota al pie sobre grasas trans (por ejemplo: “Se debe reducir al máximo la ingestión de grasas trans”). La mayoría de los consumidores tendieron a identificar un producto libre de grasas trans como un producto más saludable, aunque su contenido de grasas saturadas fuese mayor que el de un producto parecido que contenía en total menos grasas trans y menos grasas saturadas.
Para interpretar mejor las etiquetas de alimentos y para mejorar la selección de los alimentos con respecto al contenido de grasas, los consumidores deben recordar las siguientes reglas generales:
- Todos los aceites contienen una mezcla de distintos ácidos grasos. La mayoría de los aceites vegetales utilizados en el hogar o en productos alimentarios envasados o preparados contienen niveles relativamente bajos de grasas saturadas y niveles relativamente altos de grasas mono o poliinsaturadas. Entre los ejemplos de aceites que contienen niveles relativamente bajos de grasas saturadas se incluyen el de canola (6 por ciento), el de linaza (10 por ciento), el de soya (15 por ciento) y el de oliva (17 por ciento). Los aceites tropicales contienen altos niveles de grasas saturadas —como ejemplos se pueden citar el aceite de coco (92 por ciento), el de palma (50 por ciento) y el de palmiste (82 por ciento). Las grasas sólidas como la manteca (63 por ciento) y la manteca de cerdo (42 por ciento) también contienen niveles elevados de grasas saturadas.
- Se debe considerar la cantidad total de grasas saturadas y de grasas trans. “Los consumidores deben evitar aumentar su ingestión de grasas saturadas para minimizar el consumo de grasas trans. Los dos tipos de grasas deben considerarse en su conjunto”, explica Alice Lichtenstein, Presidenta del Comité de Nutrición de la Asociación Cardiológica Americana y Profesora de la Facultad de Nutrición Friedman de la Universidad Tufts.
| Tipo de grasa/aceite | Cantidad aproximada de gramos de grasa saturada por porción** (1 cucharada)* |
| Canola | 1,0 |
| Linaza | 1,3 |
| Oliva | 1,9 |
| Soja | 2,0 |
| Manteca de Cerdo | 5,0 |
| Palma | 6,7 |
| Manteca | 7,3 |
| Palmiste | 11,1 |
| Coco | 11,8 |
| *Aproximadamente 15 gramos |
**Fuente: Base Nacional de Datos de Nutrientes para Referencia Estándar– Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (http://www.nal.usda.gov/fnic/foodcomp/search/) |
Datos Importantes: Los consumidores deben aprovechar la información suministrada por la etiqueta de información nutricional que especifica qué cantidad de cada tipo de grasa y qué aceites están presentes en los alimentos. Los científicos alimentarios continúan buscando formas de reducir al máximo el contenido de grasas trans y de grasas saturadas en los alimentos, conservando a la vez las propiedades funcionales de estos tipos de grasas que hacen que los alimentos tengan buen sabor y que permiten mantener los productos frescos por más tiempo.